martes, 23 de enero de 2018

30 días con BUCK TICK: día once

¡Hola a todos! ¿Cómo están? De nuevo con BUCK TICK <3 apenas voy en el día once, así que todavía falta bastante camino y me gusta esta sección para hablar de sus temas, así que quizás, la tenga aun cuando el reto haya terminado, que aprovecho a compartir mi gusto por estos hombres maravillosos por aquí <3

Día once: Canción favorita escrita por Imai


Si hay que hablar de letras, adoro como escribe Atsushi —será que me identifico más con su visión oscura y sus delirios del universo, los sueños y sus más oscuras perversiones(?)—. Si bien, Imai me parece un excelente artista, hay ocasiones que no llego a comprender lo que trató de transmitir o que los temas que escribe no suelen ser de mis favoritos, que aunque no lo parezca, este hombre es un romántico sin remedio.

Si hablamos de composición ¡estamos a otro nivel! Adoro su música, que la mayoría de las canciones de BUCK TICK han sido compuestas por él, así que es imposible que no me guste. Elegir una que me guste sí es tarea difícil.

Yendo por ambos lados, elegí un tema que lo escribió él como lo compuso.


羽虫のように
Como los insectos

天使たち 低空飛行 ぎこちなくて 笑う
Los angeles vuelan tan bajo que es incómodo
宙ぶらり 変身願望 あれは 蛹の夢
Torpes, sonríen soñando con el deseo de transformarse en crisálidas.

好きさ 好きさ 指先でかまわない
Me gustas, me gustas, puedo sentirte al alcance de mi mano.
楽になるさ 灰のように
Tan fácil como las cenizas.

愛なんて そこじゃなくて
Algo como el amor no es lo que quiero
生きてるだけじゃ 足りなくて
Estar vivo no es suficiente

愛なんて そうじゃなくて
El amor no es así
羽虫のように 灰のように 塵のように
Como los pequeños insectos, como polvo, como cenizas

転がった 螺旋 軟体 俺はカムフラージュ
Mi cuerpo en espiral se camufla como un caracol.
手をのばせ アリアドネ 俺はカムフラージュ
Toma mi mano, Ariana[1] ahora que me he camuflado. 

好きさ 好きさ 手も足も出ないよ
Me gustas, me gustas  y no tengo ni manos ni piernas[2]
楽になるさ 灰のように
Es fácil así, como las cenizas.

愛なんて そこじゃなくて
El amor no está ahí
生きてるだけじゃ 足りなくて
Estar vivo no es suficiente para mí.

愛なんて そうじゃなくて
Así no es el amor
羽虫のように 灰のように 塵のように
Me siento como los pequeños insectos, como polvo, como ceniza.

愛なんて そこじゃなくて
El amor no está ahí
生きてるだけじゃ 足りなくて
Estar vivo no es suficiente para mí.

お願いだ そうじゃなくて
Eso no es lo que quiero decir
羽虫のように 指先で
Me siento como una mariquita en la yema de los dedos.

愛なんて そこじゃなくて
El amor no está ahí
生きてるだけじゃ 足りなくて
Estar vivo no es suficiente para mí.

愛なんて そうじゃなくて
Así no es el amor
羽虫のように 灰のように 塵のように
Me siento como los pequeños insectos, como polvo, como ceniza.

生きてるだけじゃ 足りなくて
Simplemente, estar vivo no es suficiente

羽虫のように 指先で
Como una mariquita en la yema de los dedos
生きてるだけじゃ 足りなくて
Simplemente, estar vivo no es suficiente.

羽虫のように 指先で
Como una mariquita en la yema de los dedos.




[1] Hace referencia a Ariana, la hija de Minos. Sí, la protagonista de la historia del Minotauro.

[2] Se siente como un insecto, básicamente, de ahí a que carezca de todo.

Nada más lindo que escuchar a Atsushi cantar 好きさ suki sa, suki sa con tanto sentimiento <3 La melodía de la canción es bellísima y pegadiza, y entre el bailecito de Imai y de Atsushi, no sé con cual me quedo. La letra me gusta mucho, esto de sentirse como un bichito ante la persona amada ¡más cuando toca declararse! Me encanta, aunque Imai tiene su forma muy particular de decir las cosas, como ya verán y en el libro de la letra, no viene con mayores aclaraciones —y en las entrevistas habla tan poco que sigue siendo un misterio este hombre XD—.

Espero la hayan disfrutado <3

¡Un abrazo!
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lunes, 22 de enero de 2018

52 días de reto: día uno

¡Hola a todos! ¿Cómo están? ¡Empiezo el reto de nuevo! Un poquito tarde, pero finalmente, tengo una idea para el primer reto que me toca hablar de chistes y no es que la comedia sea mi fuerte mi fuerte estará en varios otros retos donde piden policiales (?).

Les dejo aquí el link al reto por si quieren pasar a chusmear de qué van los de este año: justo aquí.

Día uno: El argumento de tu relato es tu chiste preferido

La cucaracha

Fuyuki paseaba muy tranquila por la mansión del Hokage. Paseaba muy desinhibida con un pantaloncito corto que apenas llegaba a tapar su trasero y una blusa que llegaba a los límites de su pantalón. Con todo esto, llevaba a Cheese-kun en brazos, un muñeco enorme de felpa de color amarillo con un pequeño sombrero negro con forma de fantasma, famoso por ser el logo de una cadena de pizzas y ella, lo arrastran consigo como una reliquia por los pasillos de la mansión.

Tenía hambre por lo que iba directo a la cocina, cuando vio en la entrada una de las peores cosas que había visto tanto en su vida de criminal como su vida de ninja: una cucaracha. Se le erizó la piel y sintió una sensación de asco recorrerle el cuerpo. La desgraciada estaba justo parada moviendo las antenas en el umbral de la puerta de la cocina. Fuyuki tragó saliva y apretó el mentón contra la mullida cabeza de Cheese-kun, si la bordeaba, haciendo movimientos cual contorsionista para alcanzar el picaporte y abrir la puerta, podría estar a salvo y lejos de ese vil engendro del mal.

Dio un paso al frente, con tanta cautela que cualquiera pensaría que su vida estaba en juego en la batalla con ese bicho. Casi gritó cuando vio al insecto moverse justo hacia donde ella ¡La llevaba el diablo! ¿Acaso era capaz de leerle el pensamiento? El bicho se detuvo casi al mismo momento que ella, como si jugarán a las mímicas. La cucaracha pancha por la vida, movía las antenas nuevamente mientras Fuyuki juntaba todo su valor abrazándolo más fuerte a Cheese-kun.

—Tú puedes, Fuyuki. Mira, mide apenas tres centímetros, tú le sacas uno sesenta y cinco, estás con todas las posibilidades de salir victoriosa de esta batalla —y dio un paso al frente cuando la cucaracha voló hacia ella, esquivando la como si fuera una granada s punto de explotar y no un simple bicho.

Alzó la vista tras el fuerte que era Cheese-kun y miró al insecto pisado en la pared, muerto de la risa. ¡Y ella no iba a dejar que se burlará así de ella!

—¡Tú te lo has buscado! —Le gritó al insecto en la pared con severidad que se esfumó apenas la vio moverse.

¡Era el maldito infierno! Pero no iba a quedar así. Corrió a buscar sus herramientas, con la vigilancia de Cheese-kun sobre el bicho y empezó a trazar su plan.

******

—Se que está ocupado, Hokage-sama, pero me parece que tiene un problema con su novia de índole urgente —dijo Shikamaru con total desgano en su voz.

—¿Qué sucede con Fuyuki-chan?

—Ha estado yendo de aquí a allá con explosivos. Y no es que se animen a detenerla.

Kakashi apenas escuchó eso, saltó el escritorio y corrió fuera buscándola. Ni había preguntado conde estaba guiándose por su afilado olfato para hallarla. Apenas la vio, el pasillo estaba rodeado de explosivos conectados a un detonador y ella que había dado vuelta una mesa junto a su muñeco listo para hacerlos estallar.

—¡Fuyuki! —La levantó del suelo por la cintura evitando que hiciera alguna locura— ¿En que pensabas?

—¡H-hay una cucaracha! —Señaló al frente viendo que había desaparecido de su vista, aferrándose al pecho de su novio— si me hubieses dejado destinarla no estaría pasando esto —le reclamó a lo que él soltó un sonoro suspiro cuando la vio en el suelo y la pisó sin que ella se diera cuenta.

La acomodó en sus brazos y la llevó a su oficina.

—La próxima vez que veas un bicho, llámame. No quiero que vueles la aldea por un insecto.

—Pero son feos.

—Vas a dormir a la intemperie a este paso.

—No sería la primera vez —respondió ella mientras veía a Shikamaru ir a desarmar lo que ella había montado en la entrada de la cocina.

—Sólo llámame —insistió él no por ser galante, sino que necesitaba impedir un problema mayor con su novia dando vueltas por la mansión.

De pronto, sintió un golpe en su pecho por parte de ella, sin llegar a entender a que se debía.

—No salvaste a Cheese-kun.

—Es sólo un muñeco.

—No es un muñeco, es Cheese-kun y ahora está con un cadáver. Así no lo podré abrazar —dijo preocupada mirando por encima del hombro de Kakashi el pasillo que habían dejado atrás pensando en la tenebrosa cercanía de su muñeco preferido y la cucaracha, sintiendo un escalofrío que no pasó desapercibido para él, dejando oír una suave risa.

—Yo me encargaré de solucionar eso —sonrió dándole un beso en la mejilla y abrazándola con más ánimo contra su pecho. Por una vez, las cosas parecían salirle bien. Si tuviera que ponerle un marcador, bien podría ser Cheese-kun:0, Kakashi: 1.
 
¿Qué chiste he elegido? Pues, éste:




¡Un abrazo!
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sábado, 20 de enero de 2018

Cierre de convocatoria

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Llega el cierre de la convocatoria ya. Ha sido un placer ser su anfitriona y haber tenido el placer de ver una variedad tan grande de relatos que si no los han leído a todos, pueden verlos aquí. Ha sido un gusto ver las diversas máscaras que se han ido quitando y poniendo con el pasar de los relatos.



Nos encontramos esta semana en casa de Gustavo, que ya ha subido su convocatoria justo aquí.

¡Un abrazo!
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viernes, 19 de enero de 2018

Relato juevero: Identidades

¡Hola a todos, mis amores! ¿Cómo están? Yo llego justo apostear mi aporte a la convocatoria. Los invito a leer a los compañeros que ya han ido dejando sus relatos sobre máscaras por aquí, que no van a salir indiferentes ante los cuentos propuestos. Así mismo, si quieren sumarse y todavía no lo han hecho, pueden leer la propuesta completa justo por aquí.
Esta semana el tema propuesto son las máscaras y tengo un personaje que se adapta perfectamente a ese tema. Les dejo el relato:



Identidades

En el momento que le anunciaron la muerte de su padre, Fuyuki no supo cómo reaccionar. Su madre desapareció sin mucho qué decir después de su funeral, dejando a la joven sola tras lo ocurrido. No la culpaba, ella misma no sabía qué hacer ahora que ya no estaba. El hombre que había admirado y que le había enseñado todo lo que sabía, hasta la había ayudado a inventar algún truco de magia por su cuenta, ya no iba a aparecer con una sonrisa ni a sacarle la moneda de la oreja o llenarle el cabello de cartas sin que se diera cuenta.

Tenía algo en claro: debía irse. La casa estaba llena de recuerdos y había quedado demasiado grande para ella, por lo que empezó a embalar cosas, buscar qué llevar y qué dejar o dar a quién lo quisiera o le hiciera falta.

Y ese había sido el comienzo.

Al quitar trastos del desván, detrás del espejo que usaba para su truco de desaparición, había un desnivel en la pared. Lo quitó y curiosa de aquello que acababa de encontrar, recorrió sus dedos por él y se dio cuenta de que estaba hueco, abriéndose una puerta: un escondite secreto. 

—Típico de un viejo mago —se dijo para ella buscando en el interior del hueco de la pared. Dentro había muchas cosas que no había visto antes, al menos, no de su padre. Un traje oscuro, capa y un casco con vidrios polarizados para que no se viera el rostro de su portador. El disfraz completo estaba en sus manos.

Dentro de la caja, encontró varias cosas, algunos objetos valiosos que habían desaparecido hacía años gracias al Barón fantasma, un ladrón tan conocido como odiado, por sobre todo, escurridizo. Siempre a un paso de cazarlo y siempre escapaba.

Fuyuki no creía que todos esos años, su padre hubiese sido el que portaba ese traje y ocultaba su rostro robando tesoros ¿por qué? Su gran duda, que se vería resuelta parcialmente por algunos papeles y una bitácora que había entre ellos.

De leer todo y sacando sus propias conclusiones, sólo tenía un par de cosas segura: su padre había sido asesinado y no había llegado a encontrar el tesoro que más quería, la piedra de la inmortalidad.

Fue el primer paso de Fuyuki: se colocó la máscara y se miró en el espejo. Había decidido que iba a terminar lo que él empezó y que para eso, iba a tomar su lugar como el ladrón que nunca se logró capturar.



¡Un abrazo!

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jueves, 18 de enero de 2018

Detrás de la máscara: Participantes

¡Hola a todos! ¿Cómo están? ¡Ya han empezado a llegar relatos! A quitarse y ponerse máscaras en las distintas historias, así que voy a ir enlazándolas aquí.

Si aun no han visto de qué va la convocatoria, los invito a pasarse por este tema donde encontraran todo con más detalle: justo aquí.

Si quieren llevarse las imágenes a su blog, son más que bienvenidos a tomarlas.

Se han quitado la máscara hasta ahora:





¡Un abrazo!
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